CENSURA EN TIEMPOS DE FACEBOOK


Cualquier persona, entidad o empresa que tenga disponible los materiales y el acceso a internet en el mundo puede hoy ser parte de una de las tantas redes sociales que existen. En estas redes y principalmente en la más grande Facebook encontramos desde personas particulares, clubes deportivos, empresas, fundaciones, canales de televisión, marcas, partidos políticos, estrellas de televisión o cine hasta funcionarios públicos y mucho más.-

En esos espacios podríamos decir semi-privados el “titular” expone en su muro lo que desea, lo que piensa, lo que le plazca ser conocido por sus “amigos” o contactos, con la posibilidad de éstos de hacer un comentario o señalar con un signo positivo el gustarle lo publicado, teniendo además la posibilidad de eliminar un comentario sino le agrada o si va en contra lo que cada uno entienda con no agradable, incómodo u ofensivo para quien lo recibe o quienes lo lean.-

En Facebook la fuerza del espíritu que más actúa no es tanto la del pensamiento, sino la del Juicio. En líneas generales y no explayándome mucho más; cuando yo publico algo, realizo un pensamiento, más o menos razonado de algo, lo que más “busco” en la publicación del mismo, sea un comentario, el posteo de un video, un artículo, una publicación periodística, una canción, una imagen; juega en mayor medida el comparar mis juicios, antes de la publicación realizada, con los juicios que mis “amigos” o contactos hagan de ésta, y no tanto el informar o dar a conocer algo de lo que ya pueden conocer. En definitiva se busca cuasi-inconscientemente un sentir común, o sea un sentir comunitario, esperando más la positividad de lo que expuse, o sea un juicio de que “me gusta”, o está bien ante la intranquilidad o la negatividad del mal comentario o el “no me gusta”.-

Facebook en cierto sentido hace a la apoteosis de mi propio “bien-estar” con la rúbrica positiva de mis “amigos” para que el “espíritu social-de-uno-en-el-mundo” sienta la compañía, el no aislamiento social y se despreocupe de que el mundo, no se nos está tornando ajeno. Ese es el gran éxito de que esta red cuente con más de 500.000.000 de miembros.-

Cuando un funcionario PÚBLICO entra a ser parte de esta red social en la cual detalla el accionar de sus políticas para que el pueblo las conozca, y permite a la ciudadanía con respeto y bajo las “reglas” de este sitio opinar sobre las mismas, esas formas son bienvenidas y los juicios que se hacen son en pos de la búsqueda de ese sentir en comunidad que pide la democracia participativa.-

Pero cuando un ciudadano sin faltar el respeto o sin agredir a nadie, da una opinión, un punto de vista de lo que se publica, a favor o en contra y ese comentario es borrado por la democracia de turno o por quien maneje-administre la página-espacio, allí algo está fallando. Si se habla de democracia, de pluralidad de voces, de escuchar con respeto las opiniones de un ciudadano, sea quien fuera hay que darle la voz que merece y tiene.-

Pongo de ejemplo; suponiendo el hecho de que yo Aníbal Covaleda sea elegido por el voto del pueblo como concejal, senador, intendente, diputado de una ciudad, departamento o provincia-nación. Si desde ese momento yo me “presento” ante el pueblo, la ciudadanía como en cualquier medio o red social no como el ciudadano Aníbal Covaleda, en mi particularidad de SENTIMIENTOS, sino desde el cargo que ocupo gracias al voto popular, o sea Covaleda Senador, Covaleda Diputado o dejemos Covaleda concejal. Yo como Covaleda concejal expongo, publico, hago conocer mis acciones políticas desde mi cargo, no desde mi hogar y la privacidad del mismo, sino desde la oficina institucional del edificio público.-

Yo hablo no desde la particularidad de una posición de ciudadano-gobernado, con mis pasiones, mi partido, mis colores, mis caprichos, mis rencores; sino desde el cargo (etimológicamente: de carga-pública que conlleva responsabilidad) institucional que cada nacimiento-accionario en el ámbito de lo público viene dada por la mano, el sufragio, la gracia del pueblo y tiene que volver a ese mismo pueblo que confió en mí la responsabilidad de gobernarlos.-

Si la política es ese espacio que hay ENTRE los hombres/mujeres que les permiten a estos dentro de esos espacios actuar y VER dónde está el Otro y dónde estoy yo, o sea, se perciben los límites, las diferencias pero también los puntos de unión, de lazo, con mucha más nitidez.-

Todo acto de acción de Censura política llevada a cabo por quienes ostentan ese poder-público (y a no olvidar que es PÚBLICO o sea OTORGADO por el PUEBLO), porque estamos hablando de la censura, en DEMOCRACIA, no en un sistema totalitario, autoritario o una dictadura en donde estas formas de oscurecer y callar las palabras que no iban contra la ideo-logía, que eran considerados los subversivos contra el sistema imperante, eran borradas, eliminadas o calladas, por las buenas o por las malas (en Argentina tenemos no buenos recuerdos de esas épocas).-

Esos espacios de los que hablo, la ciudadanía los encuentra, los percibe, lo ve, en el comentario, la discusión, el intercambio de puntos de vista, los pensamientos hechos públicos, etc, etc. plasmándolos en este caso en una red social que tiene un punto a favor en el ampliar esos ámbitos a la inclusión y la apertura de una mayor cantidad de personas.-

Decía que con la Censura, los espacios públicos comienzan a comprimirse, delimitarse, a medirse porque el poder ve una amenaza, un desequilibrio o un pensamiento subvertido dentro de su idea particular de hacer política. Se cree HACER política y lo que realmente promocionan en la extinción de la misma, violando la máxima dura o el núcleo duro de la política democrática que es la participación ciudadana de TODOS y no de algunos. En definitiva se está violando no solo un derecho amparado por una ley (constitución) nacional sino que además se infringe los inalienables derechos humanos.-

Por último, no quiero olvidar que en la política, cuando uno tiene una función-cargo político en ese accionar superior, en parte hace, pretende hacer o en algunos casos ni sabe que lo está haciendo-cimentando, o si se quiere, tejiendo, un estamento de moralidad para con la ciudadanía, porque si la acción busca el beneficio o el buen acto político, y el público y más los jóvenes toman esa acción como buena y no mala; la enseñanza o mejor dicho la capacitación de la ciudadanía, en el caso de la Censura política ira cayendo hacía una política-moral, moral-política desviada o desvirtuada. De esta forma estaremos pretendiendo hacer ciudadanos en contra de los estándares básicos del concepto de ciudadanía.-

Aclaración: la repetición constante de “ciudadanía”, “público”, “política”, “acción”, “carga/o” es adrede.-

LA COSMO POLITÍCA DEL COSMOPOLITISMO NATURALISTA

El filósofo Diogenes de Sínope pregonaba en la antigua Grecia que él era un Kosmos-polités, un cosmopolita, o ciudadano del mundo, afirmaba que no era habitante de una ciudad en particular sino más bien del mundo. Muchos siglos después Kant, vuelve con la idea de una sociedad de naciones, en pos de una “paz perpetua” y un futuro moral para la humanidad, no en un poder o estado mundial impuesto, sino en la interrelación pacífica y libre entre naciones para la coexistencia equilibrada y ecuánime en UN mundo con diferentes razas, naciones, etnias y religiones.-

El cosmopolitismo busca más bien una cooperación global conjunta que delibere con la pluralidad de voces un “acuerdo” o principio que establezca que la justicia social no solo quede en los discursos locales, sino que sea un elemento primordial para cada Ser humano de este planeta y que como ciudadano mundial, tenga la protección transnacional cuando sus derechos humanos sean violados en cualquier parte del planeta. Para que este acuerdo prospere y se lleve a cabo debe tener la protección y la participación de quienes están involucrados, cada ciudadano con posibilidad de actuar y de hacer valer esos derechos, por los que no los pueden.-

No debemos confundir en asimilar la idea del cosmopolitismo con globalización tan en boga hoy día esta última; más arraigada a lo económico y que hasta el momento ha traído más decepciones que triunfos. Si bien es muy difícil hoy imaginar un acuerdo, pacto de armonía en cohesión de por ejemplo Judíos y Palestinos, Iraníes o Norcoreanos con norteamericanos, los hutus con los tutsis en Ruanda; también por ejemplo en unificar a un mismo nivel-general a un rico de Manhattan con un mendigo en Bangladesh, o a un habitante de Nueva Guinea con uno de Alemania. Las desigualdades en todos estos casos cuando pretendemos pensar o imaginar una acción-política-global mancomunada tienen bastantes piedras, y a veces muros en el camino para concretarse.-

El relato histórico puede dar prueba de estas desigualdades con los momentos más trágicos y desgarradores de la humanidad, y si se quiere llegar más allá, para comprender con mayor veracidad o racionalidad científica el ¿Por qué cada grupo, cada nación, etnia puede llegar a ser tan discriminador, ofensivo, intolerante, cruel con Otro grupo, nación o etnia de la que no es parte? podemos pedir a la ciencia, más bien a las neuro-ciencias y dentro de éstas a la neuro-ética a que nos dé una posible explicación de estas conductas.-

Para no ser tan extenso, ya que es un tema fascinante y llevaría un artículo completo para hablar del mismo; las neuro-ciencias a través de los estudios de las interconexiones cerebrales por neuro imágenes determinan cual “región” cerebral se activa según una acción o al hacernos juicio moral. En líneas generales se determinó, hablando de los cercanos y de los lejanos, o sea de los Otros y de los nuestros, que cuando alguien debe decidir por ejemplo si se plantea a quiénes ayudaría como obligación moral, si a los cercanos o a los lejanos sobre un determinado tema, cuando realizo el juicio en mi mente, las aéreas que más se activan en el cerebro son las de las emociones mucho más que las aéreas de la planificación-razonamiento-cálculo, o sea que cuando planteamos dilemas morales que ataña a los cercanos, los sentimientos-emociones-pasiones juegan un papel preponderante ante la razón (estos estudios vienen bien para complementarlos con los artículos Pasiones revolucionarias I y II).-

Se determino por estudios antropo-etnológicos que en la evolución de nuestros cerebros en las antiguas épocas de los cazadores-recolectores, por la necesidad indispensable del grupo (no más de 130 personas) para la supervivencia quedó “fijado-impreso” en nuestros cerebros emotivamente la predisposición de apoyo, protección para con los nuestros, los cercanos, los del clan, la etnia, la tribu, la nación en contraposición a aquellos de los que no necesitamos para sobrevivir.-

Encontrado en parte el origen de esa no-disposición para con los otros-lejanos, y a sabiendas que hay una inclinación, podríamos decir genética, a actuar de esta forma, nos daremos cuenta que es algo, al reconocerlo e identificarlos, que podemos cambiar o con el tiempo pre-fijar con una nueva ética universal en la actual “tribu” de más de 6.500.000.000 de personas y dentro de un ecosistema en constante desequilibrio y amenaza, de que día a día, catástrofe a catástrofe, crisis en crisis, acontecimiento en acontecimiento, vemos que sin una colaboración mutua (reciprocidad) de los cercanos pero mayor en algunos casos de los lejanos, el porvenir se torna gris; hoy fue Japón, ayer Haití, y mañana puede ser cualquier país del mundo.-

Debemos aumentar esta Capacidad de reciprocar-cooperar o fomentar que se desarrolle no solo de humano a humano sino con el entorno. La cosmo-política no se queda solo en el ámbito del hombre/mujer y sus relaciones y disputas dentro del entono social; la nueva forma de hacer política por supuesto debe con-centrase en estos asuntos-humanos, pero más hoy día, no podemos pensar estos “asuntos” si no los complementamos con la fuerza exógena que el medio natural-global obra sobre cada uno de nosotros.-

Cuando en el artículo Altruismo en estado puro buscaba referirme al hecho de hacer como un acto político, fuera de lo político, o sea en la cotidianeidad de nuestras acciones que repercutirían en los otros y en las generaciones futuras, allí se ve parte del germen que hace a la cosmo-política una nueva forma de hacer política dentro de cada ciudadano y lejos de, a veces, dogmatismo partidario, elite partidarios o solo ámbitos partidarios, que llevan a no Ser-representar a quienes tienen que representar, al pueblo.-

Porque pongamos en claro ésto y seamos lo más realista que podamos, nuestra sociedad y la sociedad global, el ciudadano global el cosmopolita en general por la aceleración-vital y el consumismo-del-anhelo lleva a que el animal-laborans no tenga tiempo para hacer-actuar en política, la mayoría lo hace cada tanto cuando emite su voto para elegir a sus representantes (si tiene la suerte de estar bajo una democracia) o lo hace a través de encuestas, participaciones virtuales-accionaria. Hay muchos que quieren participar y el sistema en que están subsumidos (ALCARACIÓN: estar subsumidos a un sistema, no es estar atados, encarcelados o “pegado” por obligación-derecho, pero cuidado en atribuir todas las causas al sistema para desligarme de mis propias decisiones-responsabilidades) y que no les permite ser directamente participes.-

Pero a no confundir y pensar que acogiéndonos a un cosmopolitismo altruista de reciprocidad mutua EN ESTADO PURO, podremos agilizar nuestros “horarios-políticos” y ser todo lo que queremos, políticos, empleados sin resignar nada a cambio. No, no se trata tanto de resignar sino de re-estructurar, o cambiar puede ser el termino común nuestra FORMA de vida.-

Aunque se tilde de anticuada, no acorde a nuestro tiempo y me tilden a mí, de republicano (que no sé si soy o no soy – y no viene al caso porque ante todo soy ciudadano y ese es el lugar desde donde hablo) sigo… rememoraré y repetiré palabras de Arentd que vienen muy bien a lo que estaba diciendo “Nadie puede Ser feliz sin la Felicidad pública, nadie puede Ser libre sin la experiencia de la Libertad pública; y nadie finalmente puede Ser Feliz y Libre sin implicarse y formar parte del poder público”, o sea en el pode político que todos tenemos y mostramos al mundo, a ese mundo común que nos reúne a todos los seres humanos y no-humanos y del cual debemos responsabilizarnos, amarlo; y esa es una facultad que no viene impresa genéticamente sino que debe enseñarse-capacitarse de ciudadano a ciudadano, de generación en generación pero principalmente desde las instituciones públicas y de quienes las dirigen o dicen ser su representantes.

JUICIO, TOLERANCIA Y CIUDADANIA

Cuando niño recuerdo vagamente durante unos años que en el club donde practicaba el básquet, el colegio y en la calle, fui uno más de los tantos burlados-cargados por un “defecto” físico. Como es habitual a esa edad uno en esos momentos, no se siente muy bien, éste en un grado de incomodes que puede variar según la persona y el caso, pero la vergüenza, más de un niño, ante lo que ES, frente a la sociedad que lo juzga, y que es algo, que en algunos repercute muchísimo en la personalidad y en la autoestima de la persona. Con esto no quiero hacer un ejercicio de catarsis usando a ustedes los lectores como espectadores pasivos de mis vivencias. Solo quiero comenzar a adentrarme en el tema a través de vivencia personal (que en mi caso es nada comparada a muchas otras a relatar) para así ir avanzando por lo que quiero llegar a decir.-

Bien es sabido y de público conocimiento, ya como un hábito, escuchar y ver no solo a los niños, que es muy común en ellos; sino lo que pasa con algunos adultos en esa costumbre de cargar-burlarse del otro, en donde este contenido ofensivo, no es como la del niño, aquí la carga emocional aumenta y pasa a extremos preocupantes en lo difamatorio-discriminatorio. Como decía por lo que uno ve o escucha no solo en la calle, sino en la radio, la tv y a través de otros medios, los conductores, o el contenido, realizado por mayores, no por niños REMARCO; la carga de estos contenidos ofensivos rompen y tiran al suelo, pisoteándola; la sensibilidad, los valores y el autoestima de cualquiera.

Se pasa desde los calificativos: petiso, narigón, chueco, gordo; hasta los de negro, bolita, trolo, gorreado, vago, judío, etc, etc todo con el agregado (de mierd…, put…..,hijo de pu…., etc, etc)

No puedo ni quiero hacer un listado de todas las barbaridades que se dicen, pero llegan a extremos de xenofobia e in-humanidad que asustan.-

Pareciera que existiera para algunos una supremacía del más apto, en donde los individuos son escalonados en la sociedad según las condiciones de juicio, que estos personajes determinan en base a lo estético, lo social, la condición económica, la postura ideológica, la religión, etc. Con este “ejercicio” diario estos Varanos, de la familia de los Varanidae, que como característica particular y de defensa poseen una toxina en sus lenguas para delimitar el territorio de su supuesta-perfección particular, contra lo imperfecto de la exterioridad circundante.-

La paradoja que encontramos en este “espécimen”, conformada por una supuesta, camada selecta, o mejor dicho “lenguas filosas”, no son para nada seres magnánimos poseedores de todas las virtudes en lo estético y lo moral, al contrario están tan enceguecidos con esa “emisión toxica” y miran tanto fuera, que no ven lo que pasa dentro de su madriguera.-

La pregunta que surge es: ¿Por qué estos individuos actúan de esa forma para con los demás?

Lo que resultó de la cohesión de mi pesar, mi experiencia-intelecto (aportadas por Kant) arrojada hacia lo visto-vivido, dio como resultado desde MI postura, una posible respuesta abierta al debate. Creo que a estos personajes lo que realmente les produce ese rechazo hacia una franja de personas, no es para nada que estos crean Ser superiores, magnánimos o que están en otro Nivel de quienes los rodean. Lo que pueden llegar a tener, o más bien, padecer, es….MIEDO, y en muchos momentos terror; que los lleva a actuar como lo hacen, sin el mínimo grado de sensibilidad, de auto-reflexión, en una toma de conciencia-social, en donde los velos-egos se desatan y todos comencemos a ver el mundo desde diferentes miradas pero con un sentir-en-comunidad=sentido común.-

Ese temor es tan fuerte en éstos, que se hace sentimiento y con ello exterioridad agresiva y difamante, se cristaliza en éstos bajo una creencia de que el mundo se les está tornando ajeno; y no pudiendo comprender los cambios sociales-culturales (inevitables más hoy día) pre-sienten que todo lo que creían fijo en estas materias, se están derrumbando ante sus pies. No conciben la diversidad de culturas, religiones, razas, costumbres, y desvirtúan esas diferencias, como un defecto que debe ser PUBLICITADO a los cuatro vientos para desterrarla del entorno de SU mundo y de SU grupo; quiere que su juicio sea “EL” juicio de todos. Porque aunque el juzgar esté condicionado por todos los egoísmos, de lo particular-subjetivo y cada uno tenga un gusto diferente a otro “en gustos no hay nada escrito”; siempre encontraremos inevitablemente una carga de búsqueda de universalidad-gustativa. Esto es que cuando yo digo por ejemplo: –me gusta una cosa, una persona, una obra, etc; al comunicarla, al ex -ponerla (en) el mundo, quiero que mi juicio sea compartido por otros, que a esos otros, les guste lo mismo que a mi, sino fuera así no lo publicaría, se plasma en la realidad en la burla-cargada que cuando alguien la ejecuta la mayor de las veces, sino todas; no las realiza a solas con el agredido, sino que busca que su “veneno” se aprecie por los sentidos de muchos-otros; paradójicamente están buscando un mundo-común; pero erran en que ese mundo solo pertenecerá a una casta determinada, y así, no se construye ninguna sociedad.-

En cambio, si logramos desarrollar un Pensar Extensivo (Kant) haciendo un ejercicio de auto-reflexión, de auto-critica, intentando con fuerza eyectar-nos al mundo para comparar mis juicios con otros juicios, tratando en cada caso en “ponerme en los zapatos” de quien recibe mi, o el insulto para poder sentir a ese otro como a mí mismo; y que la vergüenza, la incomodes o el desprecio que sufren aquellos que se injuria y que los lleva en muchos casos a auto-marginarse y desplazarse no ocurra ni vuelva a ocurrir, para que así cada uno comience a estimarse, a auto-respetar para con ello volcarlos hacia los demás. Este es un imperativo ético que debe primar en pos de lograr una comunidad que pueda crecer con un espíritu de ciudadanía equilibrado, armonioso, ecuánime para todos los que la integran.-

Para finalizar repitiendo y poniendo en claro los límites y alcances del Ser-social, debemos todos estar obligados a considerar que la máxima de mi/nuestro accionar para con el mundo-social debe ser, aprender responsablemente a diferenciar la vida-particular, o sea la subjetividad “jugando en mi casa”, con lo público en donde la subjetividad “juega en el parque”. El vivir dentro de una comunidad exige obligaciones y responsabilidades por parte de cada uno de sus integrantes, que se vinculan entre sí motivados por la búsqueda de interés particulares en su gran mayoría, pero que nunca pueden “escapar” en cada pro-eyecto que realizan de volver a la rueda, al ámbito de lo público, y cuando pretendo juzgar en nombre de la comunidad, saber que esa comunidad está compuesta por una diversidad de ciudadanos dentro de una democracia y como iguales tiene el mismo valor y peso de juicio que cualquier otro, busquemos entonces sí, reconocer, respetar y tolerar esos otros juicios, pero cuidado en no caer en lo que está padeciendo la sociedad hoy, que lleva a imponer un dogma e ideología (lógica de UNA idea) con una carga sentimental del juicio de una persona, de unos pocos o de un grupo en contra o en per-juicio de otros materializándose como: racismo, homofobia, xenofobia, sexismo e intolerancia religiosa.

Llegamos de esta forma a determinar que el JUICIO del gusto, se re-siente en la conducta moral de una sociedad articulándose como el elemento político-moral que hace al florecimiento o al ocaso de las virtudes cívicas del ciudadano.

Lograr que puedan seguir floreciendo es nuestra responsabilidad por el bienestar de todos.

PASIONES REVOLUCIONARIAS (Parte 2)

El mundo vivió y está viviendo en estos últimos años-meses, movimientos social-políticos en varios países. El descontento generalizado de la población y la búsqueda de un nuevo comienzo, un cambio que llevó a cosificarse en los movimientos Revolucionarios están sacudiendo o pidiendo la dimisión de los gobiernos déspotas, corruptos, autoritarios, que tanto mal le hicieron y hacen a estos pueblos originando lo que ya es de público conocimiento en varios países de Europa, África y Asia, unido ésto a un contexto macroeconómico al que fueron afectados estos países por la última crisis económica. -

Uno de los primeros casos, que seguramente pocos conocerán que aconteció en 2009 en Islandia, cuando el país quedó en la quiebra con sus tres principales bancos declarados en bancarrota, los valores en la bolsa cayeron un 70% y la corona islandesa perdió la mitad de su valor, llevando al gobierno a tomar créditos para “salvar” los bancos y al pueblo nada, lo que originó una masividad de personas a salir a la calle y pedir por la renuncia de todo el gobierno, la estatización de la banca nacional y el revisar los préstamos tomados. Todos estos puntos se lograron y hoy Islandia de a poco trata de salir a flote.-

Luego se escucharon las protestas en Grecia y que hoy siguen con millones de trabajadores en las calles y que saben que si no hay cambios profundos en las políticas llevadas a cabo por el gobierno, vivirán todos sus habitantes con una deuda eterna. Cruzando el Mediterráneo en Túnez el primer movimiento en este continente se hizo sentir y con mucha fuerza, allí fue donde por primera vez el peso de las redes sociales comenzó a tenerse en cuenta como herramienta de distribución democrática y llena de la información. Allí la revuela popular organizada a través de este medio principalmente tumbó al presidente Zine el-Abidin Ben Ali.-

Solo hace semanas atrás, vimos algo muy similar pero podría decirse con mayor difusión y repercusión a nivel global la caída-renuncia del presidente Hosni Mubarak.-

En estos últimos días se está viviendo pero con un grado muchísimo mayor de agresividad y de terror en las ciudades más importantes de Libia, un pueblo que allí también salió a las calles para pedir por un cambio y la renuncia del dictador Gadafi, hombre que hace unos 45 años gobierna a Libia, y que con mano de hierro no da la posibilidad de voto-decisión popular en todos estos años para que el pueblo Libio elija democráticamente a su líder.-

No puedo dejar pasar por alto otros focos revolucionarios que se están dando no solo en países africanos como Argelia, Sudan, Somalia, Marruecos, Mauritania; sino en Asía: Yemen, Jordania, Bahréin e Irán con diferentes tipos y formas de manifestaciones públicas. Estos pueblos ya no soportan más el sojuzgamiento, la desigualdad de los gobiernos corruptos y dictatoriales; apoyados por el hecho del acompañamiento de no solo cada país, sino del mundo que se ve/vio en la seguidilla de acontecimientos relatados.-

Por supuesto hay una coyuntura económica, político-social muy compleja en cada caso y que aquí no puedo explayar por su densidad, pero un factor, un elemento que resaltó y que no puede escapar a reconocerse como una de las herramientas fundamentales para el movimiento de algunos grupos revolucionarios, en lo que refiere a la circulación de la información; sin información, sin comunicación para la organización mancomunada que quienes forman ese magma revolucionario y le da más difusión y contenido, los acontecimientos no tendrían la fuerza que tuvieron y ésto se lo deben a la nueva WEB 2.0..-

Si en 1637 Descarte al publicar el Discurso del Método, desencadenó una amalgama de pensamientos que desembocaron en lo político, en la revolución francesa y llevó como nos decía Hegel a “apoyarnos en nuestra cabeza” y actuar en consecuencia de lo que oprimían al los hombres/mujeres. Se podría decir que el 2004 cuando Tom O`Reilly dio por primera vez una conferencia sobre el contenido y las bases de lo que sería la Web 2.0, en ese preciso momento, los poderes autoritarios de muchos gobernantes del mundo comenzaron a tener los días contados.-

La Web 2.0 no le permitió a los usuarios a ser participes de la misma red, ya no como átomos individuales-solitarios frente a una pantalla para recibir y acatar “lo dado”; la nueva Web inclinó la pirámide Poder-Información, horizontalizándo-la y otorgándole, por el hecho de ser partícipe clave a cada uno, ser él parte del poder mismo.-

Ese compartir, cooperar, colaborar y participar de movimientos no ideológicos, ni partidarios, hacen de este poder el poseedor de una “pureza” que lo da la espontaneidad, que no está medido-calculado-interesado-monetarizado por contaminantes mercantiles. Para ello lo privado va cediendo terreno y entrega sus “poderes” a lo público para ser esparcido como arma de lucha para los ciudadanos. Porque hay que aclararlo, ese Ser-participe tiene sus condicionantes, más que impuestas por una exterioridad son “redactadas” por mi propia conciencia, dictándome que si quiere formar parte, debo entregar algo de mi propiedad privada, que se publicará o se hace conocer para aunar fuerzas y lograr el cambio deseado.-

La crítica constructiva no es nada, no tiene sentido, sino sale al mundo y es publicada...
La base de la crítica es la indignación, su "arma" hacerla conocer.-

Aquí debo entrar nuevamente a esos “riesgos” en la que podemos caer, cuando las pasiones revolucionarias se desvirtúan y caen en acciones erróneas y presa de una disposición ya no pública sino otorgada por cesión al poder privado de unos pocos, además no puede acontecer solo este peligro sino que al estar inmersos en un mundo con una gran cúmulo de información, la velocidad, y esa pasión en pos de un fin pude llevar en la vorágine que el usuario-actor se “pierda” como integrante y sea solo nexo, via, cable (instrumento) no pensante, no reflexionante de lo pasa concretamente y quede absorbido en su mirar, en un punto fijo, como una maquina programada a cumplir un solo fin.-

En esos momentos, con el significado y el peso que puede significar mi accionar junto al de muchos Otros para con un país, una sociedad, un mundo…..detenerse un momento……y a pensar a reflexionar el porqué, cómo y para quién se hace. Porque a tener en cuenta que detrás de toda pasión de todo sentimiento hay una cognición, un conocimiento de algo; yo no actuó, no me enojo, no me indigno, sino conozco por qué lo hago. Este conocimiento en muchas casos puede ser erróneo o totalmente desvirtuado por algunos interesados. Hay muchos ejemplos para dar de lo que se creía, a todos creían (con ayuda de los mass-media) y que en realidad era totalmente diferente – Ej: Guerra del golfo, enfrentamiento campo-gobierno Argentina, el caso Wikileaks, etc.-

Aristóteles hablando de las emociones y del enojo nos recomendaba a “enojarse bien”; cambiando algunas palabras buscaré de dejar un compendio que quise expresar en este artículo:-

Cualquiera puede apasionarse,
es algo muy sencillo;
Pero Apasionarse,
con las personas adecuadas,
en el grado exacto,
en el momento oportuno,
con el propósito justo y
del modo correcto,
Eso no es tan sencillo
Eso es, lo que debemos aprender a cultivar…

PASIONES REVOLUCIONARIAS (Parte 1)

Hace un mes en el artículo Eros, Tánatos; Irrupción, Interrupción; traté de plasmar las vicisitudes que las almas sensibles son proclives a sortear cuando son eyectadas a un mundo dado, en donde las fuerzas del nacimiento y la muerte se entrelazan en las conciencias de los mortales para hacer de éstas, condicionantes que disponen al cómo, cuándo y dónde actuar o no, en el escenario de la vida.-

De esa esperanza que da el nacimiento, la novedad, lo que no era; la sorpresa que se presenta por primera vez y que puede traer una esperanza de cambio que irrumpe en lo establecido para coexistir en la escena con su contraria, la pulsión de muerte, el Tánatos que en cualquier momento, de imprevisto interrumpirá , o no, esa esperanza.-

Y lo importante, lo que hay que tener presente es que el nacimiento, la novedad, al contrario de la muerte que es siempre fin, nada; el nacimiento siempre trae consigo algo que añade al mundo algo diferente….y pasando de lo individual a lo social, las revoluciones son nuevos inicios que traen consigo ese optimismo de la novedad.-

Este nacimiento se hizo sentir, con gran impacto y sorpresa, allá por 1789, para el pueblo, la gestación, de una nueva sociedad se hacía ver en las calles de París y en casi todo Francia.; porque para la monarquía el eterno tánatos se hizo presente enterrando bajo tierra la monarquía, junto a Luis XVI… y su cabeza.-

Dos grandes de los más grandes pensadores contemporáneos a este suceso, quedaron fascinados y estupefactos con la fuerza que el pensamiento “iluminada” con las luces de la razón (Kant) se hicieron acción, y acción en pos de libertad pública, elevando a la voluntad hecha actitud (revolución), relegar la razón como la facultad del espíritu más elevada. Hegel, atónito declaraba en referencia al valor de la fuerza-acción apoyada en el pensamiento para cambiarlo todo:-
“Desde que el sol está en el firmamento y los planetas giran en torno a él, no se había visto que el hombre se apoyase en su cabeza, esto es, sobre el PENSAMIENTO.” e incitaba que: “El hecho de hacer PÚBLICAS las ideas acerca de cómo algo debería ser (provocará) la desaparición del letargo del pueblo sosegado y presuntuoso, que siempre lo acepta todo tal como es”.-

En las palabras de estos pensadores se vislumbraba el surgimiento del espíritu humano, de la humanidad, que luego de pasar casi diez siglos de sumirse y someterse al dogma cristiano establecido por “designio divino” en todos los ámbitos de la sociedad, en donde el hombre, y peor aún la mujer, no tenían valor y justificación de Ser en la tierra. Solo la aristocracia déspota de la realeza, los tiranos, ostentaba la gracia del Señor para gobernarlos a todos sus siervos.-

Todo esto con la toma de la bastilla, se desplomó; o mejor dicho “tenía los días contados”; desde 1637, o sea 152 años antes de la revolución Francesa, Descarte, cuando publicó el DISCURSO DEL MÉTODO, y sacar al Dios de la centralidad y en su lugar poner al Hombre/Mujer; allí en ese momento….se firmaba la caída de LUIS XVI.-
Pasada la revolución, la IRRUPCIÓN del pueblo en pos de conformar un nuevo orden; aparece en escena no desde lo exterior sino en las conciencias de los actores; las fuerzas acechantes de Tánatos. El clamor, la incertidumbre a flor de piel, junto a la inestabilidad de las revueltas espesa los aires con un color inquietante.-

Ante el temor de la contingencia, el pueblo puede lograr la institucionalización de la libertad con el apoyo de la política como herramienta organizativa o puede caer en manos de los “descorazonados” burgueses-profesionales queriendo edificar las BASES de una sociedad con las pasiones de alma.-

Pues cuando los estados de ánimo, lo privado, invade el espacio público y las instituciones se someten como por “designio divino” a los sentimientos subjetivos del grupo, más que a los fines objetivos de/para todos, las BASES con el tiempo comienzan a desquebrajarse y a ceder.-

En el acto (en sí) del movimiento revolucionario, en donde las voluntades se hacen una-acción y la subversión comienza a salir de sus escondites para hacerse ver y demostrar que el contra-poder aún reprimiéndolo y negándolo por todos los “medios” siempre está; allí en esos momentos es indudable e inevitable que la pasión, el sentir florezcan, los seis sentidos materializan, si los seis, los discursos, lo que se ve, lo que se siente, el olor al sudor de la multitud, el gusto a sangre en la boca, y el sexto, el mayor de los sentidos y el que los aúna a los otros cinco, éste es el Sensus Communis, el sentir EN comunidad.-

El sentir, esta pasión debe conservarse así: EN/POR LA COMUNIDAD, la razón, el debate, la pluralidad de voces, que lleven a-pasionarse por esa comunidad, y cuando uno se siente con ganas o fuerzas para amar a la comunidad, no por algo o alguien, sino por un todo, solo el medio es el actuar, y cuando se quiere actuar sobre la Verdad objetiva, los corazones quedan en casa. Con lo expuesto no quiero decir que hay que eliminar a las pasiones del Ser; que es algo imposible y no debe suceder; sino que en ámbito de lo público, de las políticas públicas, las pasiones oscurecen los espacios, esos espacios que hay entre los hombres/mujeres y que determinan el límite y el punto de unión entre éstos/as.-

El ejemplo pudo verse en la Francia pos-revolución entre Asambleas y Comités con El reinado del Terror, en manos de Robespierre a la cabeza y pos de cortar cabezas desató sobre todos, enemigos, y amigos, contrincantes y aliados la fuerza del tánatos que los llevó “a desconfiar de uno mismo” y terminó con el Golpe de Estado de Napoleón en 1799. Ese mismo Napoleón que tuvo años después su ocaso en las tierras frías de la Rusia Zarista, y ese mismo régimen Zarista tuvo su final en manos de la revolución bolchevique de 1971 con Lenin y Trotsky a la cabeza, para pasar luego a las manos de uno de los gobiernos totalitarios que oscurecieron el siglo XX en manos de Stalin con el asesinato y la hambruna de millones de “hermanos” rusos.-

Cuando David Hume sentenció en aquella reconocida frase que “la razón es, y solo debe ser esclava de las pasiones”; me viene a la mente el inconsciente freudiano atado a los instintos primarios que todos llevamos dentro y de la que en momentos nos “esclaviza”.-

Entonces me pregunto y les pregunto ¿Dejaríamos librado a que las pasiones de uno o un grupo, que por definición son cuasi-irracionales e incontrolables, que en definitiva son privadas, quieran gobernar; a todo un pueblo-nación, una pluralidad de pensamientos, posturas, ideas….. de OTRAS pasiones?

E.T. ¿EL GRAN ARQUITECTO?


Hace ya algunos años —cuando la televisión por cable comenzaba a abrirse paso en nuestro país y también en mi pequeña localidad— recuerdo con entusiasmo aquellos primeros descubrimientos frente a la pantalla. Para alguien como yo, apasionado por la historia y la geografía, programas de divulgación emitidos por canales especializados representaban una verdadera ventana al mundo.

Para quien vive en un pueblo, lejos de los grandes centros urbanos y de sus bibliotecas, museos o librerías bien surtidas, ese acceso repentino a contenidos históricos y científicos significó algo casi revolucionario. Aquellos documentales, sumados a los libros que lograba conseguir, ampliaron mi horizonte de conocimiento de una manera que hasta entonces parecía imposible.

Luego llegó internet, y con ella una revolución aún mayor. El saber, en apariencia, se volvió infinito y accesible con apenas un clic. Ya no importaba si uno estaba en el medio del campo o en la terraza de un edificio: el mundo entero parecía estar al alcance de la mano.

Pero no quiero desviarme del punto que motiva estas líneas. Porque con el paso del tiempo comencé a notar algo curioso —y, debo admitirlo, algo inquietante— en muchos de aquellos canales que alguna vez admiré. Especialmente en aquellos que se suponía estaban dedicados a la historia.

Hoy, al encender la televisión, es casi seguro que en cualquier horario encontraremos programas sobre el fin del mundo, civilizaciones destruidas por fuerzas misteriosas, monstruos lacustres o teorías según las cuales extraterrestres habrían sido los verdaderos constructores de las grandes obras de la antigüedad. Las pirámides, los templos, los calendarios, los conocimientos astronómicos… todo parece terminar, tarde o temprano, en la misma explicación: no pudieron haber sido los humanos.

Algo —o alguien— tuvo que haberlos ayudado.

Entiendo, desde luego, la lógica comercial. En un mundo donde internet ha capturado gran parte de la atención del público, la televisión lucha por mantener espectadores. Y cuando la audiencia escasea, la tentación del espectáculo es grande. Misterios, conspiraciones y extraterrestres venden más que el paciente trabajo de arqueólogos e historiadores. Pero el problema no es la imaginación. La imaginación ha sido siempre uno de los motores más nobles del espíritu humano. El problema surge cuando la fantasía comienza a reemplazar sistemáticamente a la historia.

Hoy no solo la televisión participa de este fenómeno. Revistas, sitios web, redes sociales, foros y publicaciones de todo tipo multiplican estas teorías con entusiasmo. El resultado es un paisaje informativo donde lo que importa no es tanto lo verdadero como lo atractivo, lo impactante, lo que genera clics y discusiones. La información, entonces, deja de ser una búsqueda de conocimiento para transformarse en un producto de consumo.

No pretendo con esto que desaparezcan este tipo de programas o especulaciones. No soy enemigo del misterio ni de la curiosidad. Muy por el contrario: preguntar, dudar y explorar son parte esencial del pensamiento humano. Pero sí me preocupa otra cosa. Me preocupa lo que ocurre cuando, para alimentar esas narrativas, se termina despojando a las antiguas civilizaciones de sus propios logros. Porque eso es, en el fondo, lo que sucede.

Culturas extraordinarias como las de Egipto, los mayas, los aztecas, los incas o los antiguos persas, la China Antigua, aparecen constantemente retratadas como incapaces de haber construido sus propias maravillas. Según estas teorías, sus templos, pirámides, conocimientos astronómicos y calendarios no serían fruto de su inteligencia, su organización social o su desarrollo cultural. Serían, más bien, el resultado de una intervención externa:

¡¡Extraterrestre, por supuesto!!

De este modo, aquello que generaciones de hombres y mujeres del pasado dejaron grabado en piedra —en templos, estelas, glifos y jeroglíficos— termina siendo reinterpretado bajo un lente que borra lentamente su verdadero significado. Las culturas hablan por sí mismas en sus monumentos. Allí dejaron constancia de sus dioses, sus costumbres, sus calendarios, sus ceremonias y su visión del cosmos. Sin embargo, la lógica mediática actual parece decirnos algo distinto: no fueron ellos.

Y esa idea, aunque se presente como una hipótesis entretenida, tiene una consecuencia curiosa: termina negando al ser humano la capacidad de haber sido extraordinario. Porque en el fondo el mensaje es este: El hombre del pasado no pudo haber sido tan capaz. Pero tal vez el problema no esté en el pasado. Tal vez esté en nosotros. El ser humano contemporáneo parece medir el grado de civilización con parámetros muy particulares: automóviles, teléfonos inteligentes, satélites, redes digitales, Ai. Creemos que el progreso se resume en dispositivos y tecnologías.

Y desde esa mirada nos cuesta comprender que hace miles de años existieran sociedades capaces de organizar grandes comunidades, planificar ciudades, observar el cielo con precisión y construir monumentos que aún hoy nos asombran. Quizás porque para ello se requería algo que hoy escasea: una profunda organización social, un sentido colectivo y una voluntad común.

El grado de civilización de una cultura no debería medirse únicamente por sus herramientas tecnológicas, sino por su capacidad de construir comunidades estables, equilibradas y solidarias. Sociedades donde el bienestar colectivo pueda, al menos en parte, prevalecer sobre los intereses individuales. En ese sentido, el pasado todavía tiene mucho que enseñarnos. Pero para aprender de él primero debemos reconocerlo.

Defender, respetar y preservar ese legado no es solo tarea de los historiadores o de los arqueólogos. Es también responsabilidad de quienes habitamos el presente. Una responsabilidad que, curiosamente, no suele mencionarse demasiado. El pensador Tzvetan Todorov lo expresó con claridad al afirmar que la memoria histórica es profundamente instructiva, pero no contagiosa. Cada generación debe volver a aprenderla por sí misma.

No para acumular datos o alimentar erudiciones personales, sino para encontrar en la experiencia del pasado herramientas que puedan orientarnos en el presente. La historia no es un espectáculo ni un rompecabezas para alimentar fantasías. Es, ante todo, el testimonio de lo que los seres humanos hemos sido capaces de hacer. Y quizás —solo quizás— reconocer esa grandeza humana sea mucho más extraordinario que atribuirla a visitantes de otros mundos.