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LIBRO RECOMENDO - LA ODISEA de Homero. RECOMMENDED BOOK – THE ODYSSEY by Homer



Luego de terminar de leer por segunda vez esta obra, me inclino ante la otra gran cuna del pensamiento: la Grecia antigua. En particular, quiero detenerme en unas líneas inmortales del Canto V de La Odisea, ese poema que, como ha señalado el gran pensador Emilio Lledó, contiene —ya en el siglo VIII a. C (2800 años atrás).— la primera gran proclamación literaria del Humanismo en nuestra cultura occidental.

Allí, entre versos cargados de mar y destino, acontece algo extraordinario: Ulises, el astuto, el errante, el hombre marcado por la nostalgia de Ítaca, rechaza el don más codiciado por los mortales: la inmortalidad. Calipso, la ninfa que le ofrece el edén perpetuo en la isla de Ogigia, le promete eternidad a cambio de olvido. Pero él, en un gesto de profunda humanidad —un gesto ontológico, una prohairesis— elige regresar. Elige su patria, su hogar, su carne mortal y doliente.
Ese momento no es solo un punto de la trama; es una revelación. Allí Ulises se humaniza —anthrōpeuesthai— asume con plena conciencia su condición de ser finito, su condena y su gloria. Prefiere el dolor de los días, la fugacidad del amor, la certeza de la muerte… antes que una eternidad sin tierra, sin Penélope, sin Telémaco, sin su padre...sin identidad.
¿No es acaso esta elección un espejo de nuestra propia condición? Ser humanos es aceptar la herida de la finitud, el gozo breve, la pérdida inevitable. Querer vivir eternamente es, en cierto modo, negar el sentido mismo de la vida. Solo quienes abrazan la carne y la caída, el tiempo y su herida, pueden alcanzar la experiencia plena de vivir… de habitar este mundo siendo demasiado humanos, como diría Nietzsche.
Ulises no olvida lo que es. Y nosotros, tampoco deberíamos hacerlo.
FRAGMENTO del Canto V:
«Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo, rico en ardides, ¿así que quieres marcharte enseguida a tu casa y a tu tierra patria? Vete enhorabuena. Pero si supieras cuántas tristezas te deparará el destino antes de que arribes a tu patria, te quedarías aquí conmigo para guardar esta morada y serías inmortal por más deseoso que estuvieras de ver a tu esposa, a la que continuamente deseas todos los días. Yo en verdad me precio de no ser inferior a aquélla ni en el porte ni en el natural, que no conviene a las mortales jamás competir con las inmortales ni en porte ni en figura.»
Y le dijo el muy astuto Odiseo:
«Venerable diosa, no te enfades conmigo, que sé muy bien cuánto te es inferior la discreta Penélope en figura y en estátura al verla de frente, pues ella es mortal y tú inmortal sin vejez. Pero aun así quiero y deseo todos los días marcharme a mi casa y ver el día del regreso. Si alguno de los dioses me maltratara en el ponto rojo como el vino, lo soportaré en mi pecho con ánimo paciente; pues ya soporté muy mucho sufriendo en el mar y en la guerra. Que venga esto después de aquello".



After finishing this work for the second time, I bow before another great cradle of thought: ancient Greece. In particular, I wish to pause on a few immortal lines from Book V of The Odyssey—that poem which, as the great thinker Emilio Lledó has noted, already in the 8th century BCE (some 2800 years ago) holds the first great literary proclamation of Humanism in our Western culture.

There, among verses laden with sea and destiny, something extraordinary occurs: Odysseus—the cunning one, the wanderer, the man marked by nostalgia for Ithaca—rejects the most coveted gift among mortals: immortality. Calypso, the nymph who offers him a perpetual Eden on the island of Ogygia, promises him eternity in exchange for forgetting. But he, in a gesture of profound humanity—an ontological gesture, a prohairesis—chooses to return. He chooses his homeland, his home, his mortal and suffering flesh.

That moment is not merely a point in the plot; it is a revelation. There, Odysseus becomes human—anthrōpeuesthai—and fully embraces his condition as a finite being, his doom and his glory. He prefers the pain of days, the fleetingness of love, the certainty of death… over an eternity without land, without Penelope, without Telemachus, without his father… without identity.

Is this not a mirror of our own human condition? To be human is to accept the wound of finitude, the brief joy, the inevitable loss. To long for eternal life is, in a way, to deny the very meaning of life itself. Only those who embrace the flesh and the fall, time and its wound, can fully experience what it means to live… to dwell in this world as deeply human, as Nietzsche would say.

Odysseus does not forget who he is. And neither should we.

EXCERPT from Book V:

“Son of Laertes, born from noble lineage, Odysseus, master of cunning, do you truly wish to depart at once to your home and native land? Go, then, and fare well. But if you only knew how many sorrows fate will pile upon you before you reach your homeland, you would stay here with me and guard this house. You would become immortal, despite your longing to see your wife—whom you yearn for every single day. I am not inferior to her, I dare say, neither in stature nor in beauty; for it is not fitting that mortal women should rival the immortals in form or face.”

And the wise Odysseus replied:

“Goddess revered, do not be angered with me. I know full well that Penelope, wise though she is, cannot match your beauty or stature when seen face to face. For she is mortal, and you, immortal and ageless. Still, every day I long to return home and see the day of my return. Should any god strike me upon the wine-dark sea, I will endure it in my chest with patient spirit. For I have already suffered much, both in war and at sea. Let this come, as may follow what has come before.”

CONECTANDO UN A RED PARA EL BIEN GLOBAL

Una de las personas más poderosas a nivel político, del mundo, da un conferencia interesante y se puede decir de gran peso humanista, promocionando a que el mundo construya a través de los medios de comunicación disponibles, con la internet como Nº 1, comenzar a edificar una ética global que haga frente a todos los problemas de la pobreza, la seguridad, la ecología, los alimento, para lograr un mundo ecuánime.

Gordon Brown: conectando una red para el bien global


HOMOTECNOLOGIUM

Mucho se discute sobre la gran dependencia en la que estamos inmersos en lo que refiere a la tecnología. Con sus pros y contra está aquí y hay que ADAPTARSE a ella; porque ya hemos pasado la etapa de que ella fue nuestra, controlable. La nueva técnica hoy día cosificó al extremo las almas y consolidó su dominio y principio absoluto en la conquista de la naturaleza y el hombre como meras “cosas con valor” ETIQUETADAS, NEGOCIADAS Y COMERCIALIZADAS. Por ello recordemos las lecciones del pasado y algunas del presente, muy instructivas y reflexivas a la vez, en la interacción hombre-tecnología; para hacer frente a un futuro incierto.

Por supuesto no podemos dejar pasar todos los beneficios que nos ha aportado la técnica en el campo de la salud, la educación, energía, las comunicaciones, la producción agro-industrial, etc. Pero por otro lado si nombro: bombas atómicas, campos de concentración, elementos de tortura, armas químicas, guerra tecnológica, deforestación, armamentismo, contaminación de aguas y ambiental, desechos radiactivos, tala indiscriminada, etc, etc; la razón tecno-científica de este modo suprime o anula el proceso de auto-conciencia y auto-conservación en el hombre; oscureciendo en tinieblas su principio de emancipación y subsistencia sostenible no solo en la forma sino más bien…en el tiempo.

Entre guerras, genocidios, asesinatos, matanzas, enfermedades; con millones de muertes y mutilaciones físicas y psíquicas, son el saldo de la “razón instrumental” al extremo; alabada, aceptada y decretada como el medio más eficiente para la “unificación, la paz y la victoria” de un pueblo con miedo, desesperado, dogmatizado que solo quiere “Saldos positivos”, banalizando la vida de toda especie animal, vegetal y principalmente humana.

Seamos cautos ante el poder tecnocrático. Dudemos y vigilemos del “status primario” que se le da al desarrollo tecnológico y científico, sin ver realmente el “costo” humano, natural y ambiental del desenfrenado deseo de conquista y dominación de unos pocos, con consecuencias catastróficas para con millones.

Algunas “empresas” nos dicen que sin desarrollos, no hay: combustible, alimento, energía; pero yo les pregunto: ¿A qué precio? ¿Debemos resignarnos a seguir siendo parte de un “asiento contable” que nunca-suma, siempre-resta y resulta: Cosificarnos como desecho.

Los Seres humanos hemos evolucionado a través de la selección natural modificando y adaptando nuestro organismo, cerebro, la morfología corporal, todo para un solo fin: SOBREVIVIR, pero a un alto costo. Si en lo físico, se modificó nuestro aparato digestivo para ser carnívoros, se agrandó nuestro cerebro por el “precio” de tener manos, estar erguidos y razonar; este costo fue en primacía de ENERGIA, toda lo que ingresaba a través del alimento y el sol (calor) eran consumidas en gran medida en estas “modificaciones indispensables”; la única solución para hacer frente a esta merma fue aferrarnos a la selección técnica, las herramientas, el abrigo, la rueda, la cuerda, el arco, la lanza, etc, dejando atrás la desnudes, lo bestial, lo natural. De este modo, con estas “innovaciones” el organismo humano obtuvo el ahorro de gran cantidad de energía perdida por grandes esfuerzos y por el clima adverso.

El hombre moderno todavía conserva genéticamente marcado de los ancestros en lo más profundo de nuestro ser (inconsciente) aceptar sin estipular un condicionamiento moral o ético, todo medio que nos permita hacer del funcionamiento físico y psíquico, lo más óptimo, duradero y económico en lo referente a gasto energético. Todo a cualquier precio, lo vemos en todo impulso instintivo básico animal y humano.

Por ejemplo en los animales predadores, los cuales han agudizado a través de la selección natural, al extremo, sus medios perceptivos y motrices para lograr identificar y capturar a sus presas gastando la menor cantidad de energía y tiempo, esto les permitió sobrevivir como especie.
En el hombre la selección técnica desplazó todo naturalismo evolutivo, disminuyendo la agudeza perceptiva original de nuestros antepasados, por ejemplo, para realizar toda actividad de caza y movilidad ponían sus sentidos y todo su cuerpo a “trabajar” al máximo reforzando la percepción y la condición física óptima para el próximo salto evolutivo. Hoy vemos como el automóvil, todo los medios hoy disponibles en comunicación, nos están convirtiendo en seres pasivos, sedentarios, obesos; (se ve en todo el mundo) sumado a que si le agregamos el cigarrillo, el alcohol, el esmog, la contaminación ambiental, la comida chatarra, los fármacos. Los resultados no son muy alentadores.

Me pregunto ¿Tendremos que comenzar a aprender de nuestros antepasados prehistóricos en lo que refiere a movilidad y actividad física?
Yo creo que sí, no al extremo por supuesto, pero debemos comenzar a caminar más, correr, o ir en bicicleta, desplazarnos sin “aparatos” para adquirir nuestros alimentos, ir al trabajo, hacer nuestros cosas o simplemente cuando visitamos a un familiar o amigo.

Todo el abanico de desarrollos tecnológicos nos hace hoy día, dependiente por completo en la vida de las “virtudes” de esta selección técnica, que el hombre “eligió” para su desarrollo y subsistencia, no solo de sus deseos básicos sino de otros creados, con el automóvil, el avión, el teléfono, la tv, las computadoras. Y aquí me detengo; con esta última “virtud” que nos lleva a la web; la que estoy usando en este momento para hacer comunicar mis reflexiones, usuarios de todo el mundo, sentados en sus hogares, en la oficina o en un café, se benefician con el ahorro energético de su organismo, economizando tiempo, movilidad y hasta para algunos “el gran esfuerzo de pensar”, ¿qué paradójico no?. Nuestro organismo, si solo está determinado para sobrevivir el mayor tiempo posible con el menor gasto energético …. ¡¡feliz de tan hermoso regalo¡¡

Pero emerge otro precio a pagar, la disminución y pérdida de lo más natural, carnal y humano; dependeremos tanto de la técnica-energía que sin ella EL SISTEMA ACTUAL se desintegraría. Y si vislumbrando lo que el futuro nos depara a mediano plazo (calentamiento global, aumento del nivel del mar, crisis energética); ni la web, ni selección técnica alguna nos salvará…solo la LUZ(energía) DE LA RAZÓN y de darle el lugar que verdaderamente tiene, por ejemplo, con decisiones de fondo a nivel global, políticas de bajar consumo (decrecimiento) para los países más ricos, o de la firma de acuerdos internacionales para reducir emisiones contaminantes, redistribución de riquezas, y toda medida para hacer frente a un cambio global que afectará a todos. Solo así comenzaremos a ver los primeros claros de un amanecer que iluminará en todos un futuro mejor.

Por eso debemos replantearnos y dejar de considerar a los medios como fines, ya que hace a la propia negación y destrucción de nuestra Ser-razón, porque esta instrumentalización del mundo y de la razón, puede llegar a “construirnos” un camino…pero sin retorno. La técnica esta aquí y nos adaptamos a sus cambios, pero tengamos siempre en mente que es un medio, usémosla, responsablemente, no hagamos un culto a su existencia, utilicémosla para fines que den provecho y ayuda para el crecimiento sostenible del mundo, y no para destruirlo/nos.-

EL OTRO

En la cabecera de este Blog donde hablo sobre su contenido, introduzco al final del párrafo la figura del “Otro”; como decía allí, de gran trascendencia histórica-ontológica que sin él, ni usted ni yo estaríamos en este planeta; la sociabilidad, el grupo, la comunidad contribuyo desde los primeros Homos a protegerse y alimentarse para subsistir, para luego crear la cultura (construcción de herramientas, manejo del fuego, ceremonias, arte, etc. Pero principalmente el mayor “invento” fue la lengua, permitiéndoles una comunicación y el entendimiento de las cosas y del “Otro”. De aquellos antepasados podemos realmente entender como a pesar de todos los obstáculos (clima, predadores, falta de alimento), subsistieron y pudieron adaptarse y evolucionar como la especie dominante, de ellos debemos aprender, recordar y valorar el mayor fundamento de subsistencia diaria….”la supervivencia del Otro es también la mía”
Este reconocimiento a alguien que no soy yo, pero que contribuyó, contribuye y pregonemos que contribuirá a mí Ser, es importante corresponder, y de este modo, determinar alcances y límites de mis deseos y del Otro, para tener conciencia crítica, reflexiva y preventiva de cuando:
- Mi Ser quiere Ser Otro, sumergiéndose en la inautenticidad.
- El Otro quiere poseer mi Ser, esclavizándome y alienando mi conciencia para su beneficio personal.
Estos dos puntos, remarcados, determinaron desde tiempos pasados y hoy día, por un lado el extravío de la personalidad propia, la autenticidad, la creatividad, imaginación, la perdida de la propia palabra, reflexión y todo lo que sale de mi yo mas intimo; y por otro lado mucho más oscuro y horrendo, la esclavitud, la tortura, el genocidio, la muerte, a través de nacionalismo, ideologías, dogmatismos y creencias.
Hay una frase que desarrolla, trágica y crudamente, lo que quiero expresar; dice:
“No fue el pueblo Alemán, el Ruso, ni los fieles, que planificaron, Auschwitz, el Gulag, la Inquisición y el 11-9; sino fueron el Nazismo, el Comunismo y el fanatismo religioso”.
Por otro lado, donde se plasman los casos de reciprocidades entre dos Seres auténticos, tolerantes, se hace luz: la ayuda sin pretender nada a cambio y sin fines particulares, actuando por el mero hecho de mantener un equilibrio, una paz, una unión, entre hermanos de una misma especie; rememorando lo más primitivo, y primario de nuestra constitución del Ser totalmente libre que lucha y se revela contra las adversidades, que desestabilicen o sean un amenaza para el Otro-yo.

ALAIN DE BOTTON: UNA FILOSOFÍA DEL ÉXITO MÁS BENÉVOLA Y MODERADA

Alain de Botton examina nuestras ideas sobre el éxito y el fracaso, y cuestiona las suposiciones subyacentes de estas dos valoraciones. ¿El éxito es para siempre merecido? ¿Lo es el fracaso? Hace una elocuente y aguda argumentación para ir más allá del esnobismo y encontrar el verdadero placer en del trabajo.
(ELIJE LA OPCION DE SUTITULO EN ESPAÑOL)



MEMORIA DEL MAL, TENTACIÓN DEL BIEN

Genialmente y con una prosa magistral Todorov nos ofrece un libro realmente reflexivo.
En el cual se pregunta y nos pregunta ¿Que nos ha aportado el siglo XX?
En sus últimas páginas Todorov nos deja un mensaje final resumiendo en parte, el contenido de esta fantástica obra literaria, con estas palabras:

"El humanismo moderno—un humanismo crítico—se distingue por dos características, ambas banales, sin duda, pero que obtienen su fuerza de su propia copresencia. El primero es el reconocimiento del horror del que son capaces los seres humanos. El humanismo, aquí, no consiste en absoluto en un culto al hombre, en general o en particular, en una fe en su noble naturaleza; no, el punto de partida son, aquí, los campos de Auschwitz y de Kolyma, la mayor prueba que se nos haya dado en este si­glo del mal que el hombre puede hacer al hombre. La segunda caracte­rística es una afirmación de la posibilidad del bien: no del triunfo univer­sal del bien, de la instauración del paraíso en la tierra, sino de un bien que conduce a tomar al hombre, en su identidad concreta e individual, como fin último de su acción, a quererlo y a amarlo. Se renuncia pues a susti­tuirlo por un ser sobrenatural, Dios, o, muy al contrario, por las fuerzas de la naturaleza subhumana, las leyes de la vida, o también los valores abstractos elegidos por los hombres, se llamen prosperidad, revolución o pureza, y, más allá, las leyes de la Historia. ¿Cómo conciliar esta ausen­cia de ilusiones sobre el hombre, por una parte, con el mantenimiento del hombre como objetivo de la acción, por otra? Ése es el desafío que deben aceptar los humanistas modernos, los humanistas después de Kolyma y después de Auschwitz".